12 de enero de 2006
Recomendaciones
Internet ha aportado incontables beneficios a los niños de todo el mundo, y el número de hogares conectados aumenta cada año. A principios de 2009, había más de 1.500 millones de personas en línea, cuando apenas eran 200 millones a principios de 1998.
Ahora bien, aunque los posibles beneficios son indiscutibles, Internet no deja de ser motivo de preocupaciones, especialmente en lo que respecta a los niños.
Los conocimientos técnicos de los niños de hoy son sorprendentes.
Son capaces de dominar rápida y fácilmente programas y aplicaciones muy complejos en ordenadores, aparatos móviles y otros dispositivos personales, y además parecen hacerlo casi instintivamente. En cambio, los adultos suelen necesitar un manual de instrucciones para comprender programas informáticos y aparatos móviles o personales que para los niños son como coser y cantar. Lo que sí pueden aportar en cambio los adultos al debate sobre la ciberseguridad son conocimientos y experiencia.
Lo importante es determinar lo que hacen realmente los niños y jóvenes en línea, y no lo que los adultos piensan que hacen. Se está demostrando que cada vez más niños se conectan a Internet a través de consolas de juegos y aparatos móviles, y muchos adultos no saben que es posible conectarse con esos aparatos.
Un parámetro importante es que niños y jóvenes tienden a conectarse a Internet en lugares que los adultos
consideran seguros, es decir, el hogar y la escuela. Muchos padres y tutores tienen la idea equivocada de que sus niños están más seguros con un computador en casa que si accedieran a Internet en otro lugar.
Es una idea peligrosa porque Internet puede llevar a niños y jóvenes prácticamente a cualquier lugar del mundo y exponerlos a peligros potenciales, exactamente como en el mundo real.
Estas Guías forman parte de la iniciativa Protección de la Infancia en Línea (PIeL), que se enmarca en la Agenda sobre Ciberseguridad Global de la UIT (Unión Internacional de Telecomunicaciones), cuyo objetivo es definir las bases de un cibermundo física e intelectualmente seguro para todos los jóvenes de hoy y también para las generaciones futuras.
Estas Guías son un modelo que se puede adaptar y utilizar de modo que corresponda a las costumbres y legislaciones nacionales o locales.
